Cuando la cultura se viste de luto y el cielo se llena de arte

Don Levi se fue a llenar el cielo de arte y cultura. En este sentido, el Fondo Editorial Rionegrino -editorial pública del gobierno de Río Negro- saluda respetuosa y afectivamente a toda su familia.



Hace más de cincuenta años, los caminos de la vida llevaron a un joven porteño, a disfrutar de la naturaleza que regala el valle de El Bolsón. El hombre nacido en 1927, llegó a la zona cordillerana luego de haber recibido una carta y una foto de un amigo que lo invitaba a que conociera el lugar. Emprendió el viaje, sin imaginarse que esa pintura viva formada por las orillas de ríos, los verdes de las coníferas y el majestuoso Piltriquitrón, lo atraparían.

Así fue como don Levi Freisztav se afincó por estas tierras, se enamoró de Nelfa y echó raíces rionegrinas para nunca más volver a su Buenos Aires natal. Allí quedó en su recuerdo su paso como jugador de las inferiores de River Plate, donde compartió tiempo y espacio con ídolos de apellidos eternos, como Di Stéfano o Carrizo.

En El Bolsón, don Levi, contempló y disfrutó de los saberes recogidos en casi 90 años de transitar las huellas del destino. Ese camino que lo tuvo como futbolero, lector, pintor, dibujante, escultor, carpintero, profesor, escritor y narrador. Y por sobre todas las cosas humano, sencillo, humilde, creador de obras y de recuerdos imborrables para quien tuvo la oportunidad de acercarse a visitarlo.

La sabia naturaleza lo ubicó en el lugar que el artista tenía que estar. Y ella misma hoy lo saca de este rincón para que continúe haciendo arte junto a su amigo Antonio Pujía (el escultor fallecido en mayo de 2018) o compartir momentos celestiales con su maestro escultor Troiano Troianí.

Pero de algo se debe estar seguro, la emoción ya colmó y se apoderó del tiempo del silencio. Aquella brisa suave que veía bajar cada mañana de las cumbres y acunar los pétalos de sus rosas del jardín, acompañó el momento del reencuentro con su amor. Esta vez no hizo la pregunta si leía su poema para Nelfa, seguramente dejó salir los versos que con tanto amor le dedicó y terminar leyendo fundidos en un abrazo que se convertirá en eterno.

Don Levi se fue a llenar el cielo de arte y cultura, y con un par de letras, el Fondo Editorial Rionegrino quiere despedir a uno de los mayores poetas rionegrinos, que con orgullo tuvo la posibilidad de editar y publicar, y saludar respetuosa y afectivamente a toda su familia.