Río Negro: reino de la nieve

Esquí, caminatas con raquetas, paseos en motos o trineos. La temporada blanca al sur del país cobija al centro de deportes invernales más importante de Latinoamérica y lo demuestra con pistas y paradores donde aventurarse y sentirse como en casa.

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Adrenalina, aventura, conexión con la naturaleza y diversión. Esas son apenas algunas de las sensaciones que implican vivir el invierno en la provincia de Río Negro, paraíso argentino que cobija el centro de esquí más emblemático de Sudamérica.

Los viajeros llegan desde todas partes del país a disfrutar de las cualidades de Cerro Catedral. La variedad de actividades que ofrece para gente de todas las edades incluye 53 pistas con 120 kilómetros esquiables y se prestan tanto para que los profesionales practiquen como para maravillarse ante los primeros contactos con la nieve, en familia y con amigos.

El paisaje desde la cima es una panorámica que no se olvidará nunca, al igual que las lecciones de esquí. Hay algo en todo esto que se graba a fuego contra el frío que imponen las bajas temperaturas; y el blanco que cubre todo, lejos de molestar, emociona tanto como una taza de chocolate caliente después de horas de andanzas. Las caídas no importan ante tanta felicidad y poco a poco los inexpertos avanzan disfrutando cada vez más de la práctica. Otros prueban nuevas técnicas y pulen las ya adquiridas en busca de nuevas sensaciones y récords personales.

Los refugios permiten descansar y contemplar la naturaleza desde resguardos en medio de la montaña. Piedras Blancas ofrece aprender y practicar con excelentes instructores, y medios de elevación de arrastre incentivan a aprovechar la experiencia.

Un paseo en moto de nieve o en trineos puede ser tan emocionante como una caminata con raquetas; los paradores proponen desde café caliente y sopas tranquilas hasta fiestas al finalizar el día de esquí; y no falta, entre junio y octubre, quien comience a los tumbos y salga después de una semana deslizándose con magia ante los ojos de sus compañeros.

Inmerso en la tranquilidad agreste de El Bolsón, el cerro Perito Moreno aguarda para completar las propuestas de la provincia. Los medios de elevación acercan a un paisaje único en el que desarrollan excursiones en motos de nieve y trineos, además de caminatas con raquetas ideales para hacer en familia. Un refugio de montaña y una confitería cobijan a las visitas que disfrutan durante todo el día de once kilómetros de pistas para esquiar y, de premio, la vista de la comarca se alza maravillosa como un recuerdo más para llevarse a casa.

A Río Negro se llega en avión al Aeropuerto Internacional de Bariloche o al Gobernador Castello, en Viedma; en ómnibus o en auto, por la Ruta 3, 22, 251, 6, 250, 23, 40, 237 y 151.