Ponen en marcha equipamiento para mejorar la conservación de vacunas en Bariloche

En Bariloche, se diseñaron dispositivos que miden la temperatura de las heladeras de los centros de salud de la localidad, para la correcta conservación de vacunas y medicamentos bajo cadena de frío, y de ese modo, evitar descartes innecesarios.

 

Estos trabajos se realizaron de manera conjunta entre el Hospital de Bariloche y Fundación INVAP. En este sentido, hoy los referentes brindaron detalles a la prensa en el nosocomio, sobre la iniciativa que contó con el respaldo económico de la Rueda Femenina del Rotary y Fundación Nutrir. Si bien ahora existen cinco unidades, los presentes instaron a colegios técnicos a que repliquen la idea y fabriquen más sensores.

En ese marco, el director del Hospital de Bariloche, Leonardo Gil, mencionó que “desde hace dos años y medio se plasmó en un acuerdo de colaboración, los trabajos realizados en conjunto entre la Fundación INVAP y el hospital de la localidad. Lo que presentamos hoy es muy importe por todo lo que a futuro puede representar y nos permitirá medir el control de la temperatura de las heladeras de los centros de salud para la conservación de vacunas”.

Por su parte, el referente del Centro de Salud del barrio El Frutillar, Felipe De Rosa, detalló que “hace tiempo tenemos una problemática que es la seguridad de las vacunas y medicamentos bajo cadena de frio, sobre todo en los centros de salud que no cuentan con equipos electrógenos cuando la energía de la ciudad falla. A raíz de los cortes se descartan muchas vacunas ya que no podemos asegurar que la cadena de frio haya sido o no afectada. A partir de ello, junto con la Fundación INVAP y trabajamos en un dispositivo que nos ayuda a resolver el problema”.

Asimismo, agregó que “también nos hemos reunido con la Rueda Femenina del Rotary quienes patrocinan el proyecto junto a la Fundación Nutrir”.

Por último, el miembro del equipo ejecutivo de la Fundación INVAP, Erio Schweickardt, resaltó que “la idea era monitorear y hacer un seguimiento de la temperatura de cada heladera y tener algún tipo de alerta cuando las temperaturas variaran hacia arriba o hacia abajo y en los cortes de energía. Fabricamos cuatro equipos y uno ya funciona en el centro de salud del barrio El Frutillar”.

En cuanto a replicar el proyecto, dijo que “la idea no fue solo desarrollar un equipo que dé solución a una problemática, sino generar una propuesta de solución que pueda ser entregada a un conjunto de organizaciones e instituciones educativas, que lo mantengan, actualicen y mejoren”.